
Una ventanita sobre la cooperación con América Latina
Gianni Vaggi
Presidente del CICOPS
En Newsletter de la Universidad de Pavia Abril de 2008
Como Presidente del Comité Interfacultad para la Cooperación con los Países en Desarrollo de la Universidad de Pavía y como Director del Master en Cooperación para el Desarrollo del Instituto Universitario de Estudios Superiores, he verificado y constatado recientemente la dimensión y la importancia de las relaciones existentes, y las que se están construyendo, entre Pavía y las Universidades latinoamericanas. En marzo estuve en Cartagena de Indias para la reunión del Comité Científico de la Escuela Latinoamericana de Cooperación y Desarrollo que desde el 2003 tiene sede en la Universidad de San Buenavenentura. Allí me siento en casa porque no sólo nos conocen como Universidad de Pavía y como Instituto de Estudios Superiores sino que nos estiman y por ello regresar allí es siempre un placer. No es que regreses precisamente a casa pero estás entre amigos. El Rector de la Universidad de San Buenaventura es el sabio Fraile Franciscano Alberto Montealegre de 84 años. Fray Alberto estuvo en la Universidad de Pavía hace algunos años y tuvo una larga y simpática reunión con el entonces Rector Roberto Schmid. En mi reciente visita a Cartagena tuve la oportunidad de conocer al nuevo y joven Vice-Rector de la Universidad San Buenaventura Fray Ernesto Londoño quien presentó en el Comité Científico el Plan Estratégico Prospectivo de su Universidad. En este contexto local se iniciará el 8 de septiembre de este año la Sexta Especialización en Cooperación Internacional para el Desarrollo (CID) que nace de la experiencia del Master de Pavía y por ello el actual Rector de la Universidad de Pavía, Prof. Angiolino Stella, ha sido invitado a Cartagena junto con el Embajador italiano en Colombia y las autoridades locales para la ceremonia de clausura del Curso en el 2009.
El Master en CID de Pavía cuenta desde hace doce años con la financiación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia. Es un record absoluto de aporte y confianza institucional. La Especialización en CID de Cartagena acaba de obtener del Gobierno italiano su segunda financiación por otros tres años completando así 6 años de aporte público italiano. Hace pocos meses, durante una reunión de muy alto nivel en Ciudad de Guatemala, la Especialización de Cartagena fue citada públicamente por el Director de la Cooperación italiana como un ejemplo de buenas prácticas de la cooperación con América Latina.
Esta vez regresar a Cartagena fue un poco más emocionante porque mi hijo Paolo trabaja allí desde hace un año como voluntario. Paolo trabaja en los barrios pobres y difíciles de Cartagena, una ciudad con un millón de habitantes de los cuales seiscientos mil no tienen una casa decente según un estudio de la Arquidiócesis y de la Alcaldía local.
Pocos días después de regresar de Cartagena fui en misión de la Universidad de Pavía a Buenos Aires con Silvia Massara responsable de las Relaciones Internacionales y con Sofia Baggini, responsable de la Investigación. La misión se realizó en la Universidad San Martín de Buenos Aires, una Universidad nueva con 10.000 estudiantes y muy dinámica como nos lo han confirmado algunos amigos argentinos. El compromiso en Buenos Aires nace del trabajo de la Escuela Latinoamericana de la Universidad de San Buenaventura de Cartagena. De hecho, en Buenos Aires nos encontramos con Jairo Agudelo, Director de la Escuela de Cooperación de Cartagena que lidera la Red de Universidades Latinoamericanas sobre Cooperación Internacional. La Universidad de San Buenaventura y la Universidad Nacional San Martín trabajan conjuntamente desde hace dos años y han logrado asociar universidades de Brasil, Chile, Ecuador y México que comparten programas de postgrado sobre la Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Por su historia y tradición en este campo del conocimiento, la Universidad y el Instituto de Estudios Superiores de Pavía se proponen como socios europeos de esta importante Red cuya operatividad inicia con la presentación a la Unión Europea de un proyecto ALFA III de cooperación académica entre Europa y América Latina.
Para Silvia, Sofia, Jairo y para mí, los días en Buenos Aires fueron de intenso trabajo pero también de momentos de fuerte emoción como la visita a la Librería de las Madres de la Plaza de Mayo con las fotos que recuerdan a sus hijos desaparecidos en los años de la dictadura militar. Entre ellos hay muchos apellidos italianos empezando por el de la líder de la Asociación, Hebe Bonafini. Esa tragedia acaecida hace sólo treinta años en un país tan ligado a los afectos italianos sigue siendo dura. Pero ahí está la memoria en tantos sitios de Buenos Aires como esta Librería y ahora también la recientemente creada Universidad Popular.
Volviendo a la cooperación universitaria pienso y siento que la colaboración de Pavía con la Red de Universidades latinoamericanas es el resultado de nuestro trabajo y , sobre todo, de tres personas que no son de Pavía pero son amigos de Pavía y cuyas historias quiero contar brevemente.
El primero es Jairo Agudelo, un colombiano que se volvió también italiano, que ha trabajado en el Master en Cooperación de Pavía por cinco años antes de regresar a su tierra para dirigir la Escuela Latinoamericana de Cooperación y Desarrollo en Cartagena. Hoy Jairo es un verdadero embajador de Pavía en Colombia. Es uno de nosotros que trabaja con nosotros y por nosotros. Es decir, es un amigo. Como Universidad de Pavía y como Instituto de Estudios Superiores no necesitamos promover nuestra imagen en Colombia pues hay ya quien lo hace por nosotros y que es un nosotros.
El segundo, pasando de Colombia a América Latina, es Ernesto Ottone. La idea de la Red Latinoamericana de Universidades sobre CID nace de Jairo Agudelo y Ernesto Ottone. La historia de Ernesto es densa y compleja. Ernesto es ahora Secretario General de la CEPAL en Santiago de Chile. La CEPAL es la ONU para América Latina y Caribe. Ernesto ha sido Consejero Especial del Presidente Ricardo Lagos y trabaja también con la actual Presidenta Michelle Bachelet. En Septiembre de 1973 (golpe militar de Pinochet contra Allende), Ernesto era el Secretario de la Juventud Comunista Internacional y no estaba en Chile. Regresó a Chile sólo en 1989 como funcionario de la ONU. La familia de Ernesto viene del mismo pequeño pueblo del bajo Piemonte de donde proviene mi familia. Desde niño, para mí el papá de Ernesto era como el tío que una vez al año regresaba de un mítico y lejano país llamado Chile. Ernesto y yo sabíamos de la existencia del uno y del otro pero sólo nos conocimos en el 1996 precisamente en la CEPAL en Santiago. Desde entonces no hemos cesado de trabajar juntos. Desde el 1998 Ernesto enseña en el Master de Pavía y en la Especialización de Cartagena desde el 2003. Ernesto está muy entusiasmado con el trabajo que se está realizando en Cartagena y en especial con la Red latinoamericana que se está construyendo desde la Universidad San Buenaventura.
La última historia es la de Paolo Giorgi quien nos dejó el 4 de abril de 2007. Paolo estuvo en el Comité Científico del Master de Pavia desde su inicio. En el 2003 se trasladó con su esposa Manuelita a Cartagena para dirigir el proyecto de la Escuela Latinoamericana de CID por cuenta de la ONG COOPI con la que trabajó toda su vida. Además de su compromiso y de su buen corazón, Paolo Giorgi fue la persona que procuró la financiación italiana del Proyecto en Cartagena. Paolo dedicó toda su vida a la cooperación, sobre todo en América Latina, desde Guatemala donde nació su hija Chiara, pasando por Ecuador en la Universidad de Riobamba hasta llegar a Cartagena de Indias en Colombia.
Es grato pensar que Jairo y Ernesto siguen trabajando también con nosotros como lo hizo Paolo. La cooperación para el desarrollo está hecha de relaciones institucionales pero, sobre todo, es una historia de personas y como tal vale la pena contarla.
Gianni Vaggi
Pavia.